Saturday, December 15, 2012

Parenting During the Holidays is an Enjoyable Experience when Children are Included

The stress that many people feel during the holiday season may come as an unexpected challenge for families with young children. During this time the schedules and routines of the rest of the year change substantially. If these changes are enough to cause even the most prepared and patient of adults to feel stress and pressure then it could be expected that small children will inevitably feel some anxiety. Many parents do their best to try to adapt their parenting to the demands of the holiday season in hopes that their child will slowly understand the meaning of everything. However, the most effective strategy is to instead, adapt the way they celebrate the holidays to suit the needs of everyone in the family including the youngest children.



There is no underestimating the importance of consistency and continuity in the development of a child. Children gain a sense of security, comfort and trust from consistency. When a child grows up in an environment where this is respected, they can freely learn and express themselves without becoming preoccupied by uncertain schedules or unexpected events. They are given the patience to focus on the activity at hand and learn from it. When different family dynamics change during the holiday season it becomes even more important to stick to a child's routine. Because major changes can overwhelm children it is important to make them as seamless as possible. For example, though a child may not be eating in the same place they are used to from their schedule or time at home, they can still feel comfortable during meals by eating the same foods at the same time with someone who accompanies them in the same patient manner they are used to. Similarly, when it is time to change a diaper, despite being in a different place, the parents should keep the same familiar process of giving their child the privacy and attention they will be accustomed to. When there is no other option but to disrupt the rhythm in the life of a child, it is important to address to the child in a clear simple manner about what may have changed. This will greatly reduce anxiety a child may feel because they will trust that they are in the care of someone in control.



Adjusting the holidays season for the needs of a child does not mean letting the season pass without the child noticing any change, it means making sure that the child can participate in an age appropriate manner. It is very important for many families to share with their children the meaning and traditions of different holidays. Some parents expect that children will quickly pick up the meaning of different activities during the holidays such as reunions, gift giving and travel. However, if this is not presented to a child in a way they can understand they will be bewildered by who the old woman is pinching their cheeks or why everyone is staring at them when they are opening a box. A child will have a better sense of what different traditions mean when they are involved in activities leading up to the holidays such as choosing the wrapping paper or making a card for a certain relative. Also, letting them, without a crash course in crafts, make their own gift or try their hand at wrapping gives children a better perspective on what it means when they give and receive something from someone. They will begin to learn gift giving as an expression of love beyond the value of the gift its self. Similarly in their own life, they can learn about a holiday by being involved in decorations be it making them or choosing where to put them.


However, there are some less pleasant holiday traditions, such as shopping in crowded stores, that sometimes a parent may be unable to avoid making their child a part of. There are still ways for parents to make the experience more pleasant when there is no alternative but to have a child with them in a chaotic environment such as a mall. One such way is to take just a moment to separate the child from a more crowded area and speak with them for a moment, answer questions or just share a little bit about what they are shopping for. This is both a great opportunity to take a tiny breather, but more importantly it could be a chance to demonstrate active memory strategies. When a parent shares briefly with their child what they are there to buy, where they can find it and what they will use it for they are demonstrating problem solving skills.

Though much of the stress of the holidays comes from wanting to be prepared for when the big day finally comes, sometimes the most enjoyable part is everything that happens just before. Including children in the preparations is a way to start the holidays early by creating lovely memories while at the same time helping them in their personal development.


















Thursday, November 15, 2012

La Conducta de los Padres se Refleja en los Niños


Desde que nacen los niños aprenden del ambiente que los rodea. Las personas cercanas al niño participan de este proceso de aprendizaje Es a ellos a quienes los niños observan y también son ellos los que muestran al niño diferentes formas de ser constantemente. Los niños imitan o copian a sus padres en la forma que hablan, en los gestos y en la forma que se relacionan con otras personas. Este fase de aprendizaje crítico, conocido como modelado, ocurre constantemente y juega un papel importante en el comportamiento de los niños.

Muchos padres ven a sus hijos como pequeñas versiones de sí mismos y en cierta forma esto es cierto. Ellos se sienten orgullosos cuando ven que sus mejores cualidades se reflejan en el proceder de sus hijos, pero por otro lado les cuesta mucho aceptar que los niños también copian de ellos conductas no tan agradables. Los padres son el ejemplo continuo de la conducta del niño y como tal, deben reflejar en todo momento con su comportamiento el ejemplo que quieren que su hijo adopte.

El modelar un buen ejemplo para los niños no se va a reflejar en un cambio inmediato en su comportamiento . Para que el niño adopte el modelo al que se le expone necesita observar, asimilar y luego aplicar la conducta que ve y esto es un proceso que lleva tiempo. Esta es la razón por la cual paciencia y constancia son herramientas esenciales para los padres que quieren ayudar a sus hijos a modificar su comportamiento. Un niño que crece en un entorno con consistencia en sus rutinas, en las reglas que se usan en la familia, y en la forma en que se le habla, desarrolla seguridad y confianza en sí mismo y en los demás.

Los niños que crecen en un entorno con consistencia en la forma que son tratados, son más relajados y se sienten cómodos con el ritmo cotidiano para comer, dormir y jugar. Teniendo esto en cuenta, la consistencia en la rutina es una importante herramienta para los padres que quieren modificar un específico comportamiento de sus hijos.

Una forma sencilla de ser coherente en la forma de comportarse es cuando los padres enseñan a sus hijos a saludar a los demás. A menudo, cuando visitamos a amigos o familiares, sin importar la edad, los niños son sometidos a un curso acelerado en la etiqueta de saludo en el momento antes de tocar el timbre. Por otra parte cuando llega el momento de despedirse, muchas veces son físicamente obligados a abrazar alguien o que uno de los adultos levanten el brazo del niño haciéndoles hacer el gesto de adiós. A pesar de todo esto nada garantiza que el niño va a recordar estos rituales y mucho menos que colabore en cumplirlos la siguiente vez que esté en esa situación. La esperanza que todas estas expectativas se cumplan un instante antes de una nueva interacción sólo alimentan inseguridad y ansiedad.
Por otro lado, un niño que siempre ve a sus padres saludar a amigos, extraños y compañeros de trabajo recibe el mensaje que saludar es parte de la vida entre seres humanos y si a eso se suma una explicación paciente de la importancia del saludo, el niño adoptará el saludo como parte de interacción con otras personas.

Considerando la influencia del comportamiento de los padres en los niños, es importante que las personas que pasan tiempo con ellos, cuando los padres no están, tengan los valores y normas de conductas que los padres quieren que sus hijos tengan como ejemplo. Esta quizás es una de las condiciones más importantes para los padres cuando van a contratar a un profesional para hacerse cargo del niño en su ausencia . No sólo debe ser un profesional de confianza, además debe exhibir hábitos y valores que están en consonancia con los de la familia, lo cual es de suma importancia. Los estudios sugieren que el comportamiento o estado mental, como la depresión, de una educadora puede afectar a un niño.
Hay que tener en cuenta que un niño nunca deja de buscar a sus padres para obtener ejemplos sobre cómo modelar su propio comportamiento. Esto puede hacer a reflexionar a los padres sobre cómo un observador externo podría percibir su interacción con otras personas.
Aquí es donde los niños adquieren valores como la valentía, la integridad, la autenticidad, pero también, actitudes como la condescendencia, arrogancia, la soberbia. Los niños perciben matices en el comportamiento de sus padres.
Apreciar la importancia del trabajo y el establecimiento de metas son algunos de los valores, que sin proponérselo, pueden inculcar en sus hijos a través de su propia actitud ante la vida, sin necesidad de darle una conferencia de la importancia del trabajo en la vida de una persona. Del mismo modo, las sutilezas en algunas de las interacciones también puede influir al niño. Por ejemplo, si un padre trata a la educadora del niño diferente que a un amigo o familiar, pone al niño en la posición de no entender porqué algunas personas deben ser tratadas mejor que otras. Cuando los padres contratan a una ama de llaves, que pueden no tener los medios para rechazar un poco de trabajo extra, y a la que también le encargan el cuidado del niño están inculcando en sus hijos los beneficios de tomar ventaja de los demás. Cuando los niños crecen viendo la marca de ropa de sus compañeros antes de tomar la decisión de hacerse amigo de ellos no debiera sorprender que una parte importante de su educación estuvo en manos de alguien más interesado en lo superficial. Obviamente estos rasgos no son asimilados de un día para otro, los niños buscan patrones y consistencia incluso en las interacciones de los padres para encontrar el modelo de comportamiento.

Los padres a menudo consideran que para ser un buen modelo, tienen que convertirse en una persona completamente diferente cuando el niño está presente. Sin embargo, es imposible ser dos personas completamente diferentes. Desde edad temprana los niños pueden percibir esta dualidad. Algunos estudios han encontrado que los niños empiezan a comunicarse mediante la lectura de las expresiones faciales y pueden notar la diferencia entre una sonrisa sincera y una que esconde el dolor. Por esta razón, es importante que los padres sean auténticos en sus interacciones con los hijos. En un esfuerzo por proteger a sus hijos de malestar o tristeza , hay padres que prefieren mantener las conversaciones adultas lejos de los oídos del niño. Obviamente que para tratar situaciones más graves van a preferir más privacidad. Lógicamente que es saludable para a un niño no presenciar ese tipo de conversaciones, pero cuando los padres luego de una conversación muy seria o hasta violenta tratan de aparentar delante del niño que nada ha pasado terminan por confundir al niño. Además considerando la frustración de los padres de no poder esconder sus sentimientos reales, modelan ante el niño una conducta dual y falsa. Todo esto puede conducir a que el niño desarrolle un mecanismo de autodefensa ante situaciones serias.

En estas circunstancias lo mejor es decirle al niño que hay una situación especial y explicarle en forma breve y simple, y considerando la edad del niño, que a veces hay situaciones complicadas y no agradables, pero que los adultos van a tratar de solucionar el problema y asegurarle al niño que él va a estar bien.

A veces los niños son testigos de situaciones muy intensas, como una pelea a los gritos, o una tragedia. Especialmente en estos casos, es importante hacer frente a lo que está sucediendo y tranquilizar a los niños asegurandoles que todo esta bajo control y que finalmente todo pasará. Este tipo de conducta le está enseñando al niño cómo mantener el control durante situaciones difíciles. A menudo, los niños experimentan el lado más animado de las emociones, como la ira, la desilusión o incluso la felicidad extrema. Es importante tener presente que los niños pueden sentirse abrumados por las emociones buenas igual que por las emociones tristes o violentas y ambos casos pueden resultar en frustración y lágrimas, ya que aún no están familiarizados cómo se controlan o entienden esas emociones. Los niños también prestan atención cómo sus padres actúan cuando están frustrados, enojados o abrumados por la emoción. En resumen, un padre que golpea una puerta con ira inevitablemente tendrá en algún momento también un par de manos pequeñas golpeando una puerta. Por esta razón, es importante reconocer la existencia de situaciones que despiertan emociones negativas cuando es el momento apropiado, en lugar de tratar de esconderlas.

Comprendiendo el efecto del comportamiento adulto sobre los niños, les da a los padres la oportunidad de poner en práctica ellos mismos el cambio que quieren lograr en la conducta o hábitos en la vida del niño. Esto es especialmente importante cuando los padres se dan cuenta que hay algo que están acostumbrados a hacer que quieren cambiar o ajustar para ayudar a su hijo. Por ejemplo, cuando las familias cambian a una dieta saludable o tratar de establecer límites firmes. En estas circunstancias, es importante notificar primero al niño que habrá un cambio y explicar cómo será el cambio; entonces, los padres pueden modificar su comportamiento y mantenerse en la nueva rutina ayudando con su ejemplo a que el niño adopte el nuevo comportamiento más fácilmente.

Por ejemplo -Yo se que siempre te dejamos comer dulces cuando quieres, pero como es mejor para ti, de ahora en adelante vamos a cambiar, y los dulces los puedes comer después de la comida-.

A modo de aclaración siempre es importante tener en cuenta la edad y el nivel de desarrollo de un niño. Referir una situación a un niño significa explicarle algo en forma apropiada a su edad y a su desarrollo emocional. Los niños no tienen tienen la capacidad de procesar y entender cosas como la muerte, promociones o viaje, pero presentando esta situaciones de una manera paciente y simple lo ayudará a aceptar los cambios que esas situaciones presentan.
A los padres que conscientes de cómo su propio comportamiento influye en su hijo pueden pensar que solo siendo candidato a Premio Nobel no van a exponer a sus hijos a modelos inadecuados, deben recordarles que aprender de los errores es una de las lecciones más importantes como modelo de conducta. Cada persona es quien es.

Después de todo que mejor momento para hacer cambios positivos en la vida que cuando las consecuencias de las propias acciones afectan a la formación de una nueva persona.


Referencias:
 http://extension.missouri.edu/explorepdf/hesguide/humanrel/gh6115.pdf
http://www.marshfieldnewsherald.com/article/20120706/MNH04/207060367/Column-Caregivers-aid-early-childhood-brain-development