Wednesday, December 19, 2012

Incluyendo a los Niños en las Celebraciones


El estrés que muchas personas sienten durante la temporada de vacaciones puede llegar a ser un desafío inesperado para las familias con niños pequeños. Durante ese período los horarios y las rutinas del resto del año se modifican sustancialmente. Si estos cambios son suficientes para causar estrés  al más preparado y paciente de los adultos, es de esperar que los niños pequeños sientan algún nivel de ansiedad.
Muchos padres hacen todo lo posible para tratar de adaptar la relación con sus hijos a las exigencias de la temporada de vacaciones con la esperanza de que el niño poco a poco entienda, acepte y disfrute el significado de todo lo que sucede en esa época. Sin embargo, la estrategia más efectiva es adaptar la forma de celebrar las fiestas a las necesidades de todos los miembros de la familia, incluyendo los niños más pequeños.
No se puede subestimar la importancia de la coherencia y la continuidad en el desarrollo de un niño. Los niños adquieren el sentido seguridad, comodidad y confianza cuando en sus vidas prevalece la consistencia . Cuando un niño crece en un ambiente donde ésto es respetado tiene la libertad de expresarse sin tener que preocuparse por los horarios inciertos o eventos inesperados. Cuando diferentes dinámicas familiares cambian durante la temporada de vacaciones es aún más importante apegarse a las rutina del niño. Dado que los cambios pueden abrumar a los niños, es importante implementarlos en la forma más apropiada y cómoda para ellos. Por ejemplo, si la rutina de la comida se ve alterada en lugar y horario, se puede considerar presentarle los mismos alimentos y mantener la misma forma de interacción respetuosa con la persona que los acompaña de la misma manera que están acostumbrados. Del igual modo, cuando es tiempo de cambiar un pañal, a pesar de estar en un lugar diferente, los padres deben seguir el mismo proceso familiar de dar a su hijo la privacidad y la atención a la que están acostumbrados. Cuando no hay más remedio que interrumpir el ritmo de la vida de un niño, es importante informarle de los cambio en una forma simple y clara. Esto ayuda a reducir la ansiedad del niño porque recibe el mensaje que puede confiar, que está al cuidado de alguien que tiene control sobre la situación.
Adaptar las celebraciones a las necesidades del niño no quiere decir dejar pasar la temporada sin que el niño note cualquier cambio, más bien significa asegurarse de que el niño pueda participar de manera apropiada para su edad. Es muy importante para muchas familias compartir con sus hijos el motivo de las tradiciones de las fiestas. Algunos padres esperan que los niños capten rápidamente el significado de las diferentes actividades durante los días de festejos tales como reuniones, regalos y viajes. Sin embargo, si ésto no se le presenta de una manera acorde con su edad es muy posible que se sientan desconcertados y sin entender por qué esa señora mayor pellizca sus mejilla o por qué todo el mundo está pendiente de su reacción cada vez que abre un paquete. Un niño tendrá una mejor idea de lo que significan los diferentes tradiciones cuando puede participar en las actividades previas a las fiestas, como la elección del papel de regalo o hacer una tarjeta para una persona determinada. Además, permitiéndoles, sin tener que aprobar un curso intensivo de artesanías, hacer su propio regalo y envolverlo da a los niños una mejor perspectiva del significado de dar y recibir un presente. Ellos comenzarán a percibir los regalos como una expresión de amor más allá del valor del objeto en sí . Además, pueden aprender a disfrutar de un día de fiesta participando en la decoración de lo que ellos hacen o asignándoles un lugar donde pueden exponer sus decoraciones.
Sin embargo, entre las tradiciones festivas menos agradables, como ir de compras a tiendas llenas de gente, son situaciones que los padres, por diferentes motivos, no pueden evitar. Cuando no hay más remedio que llevar a un niño a un ambiente caótico, como un centro comercial, de todos modos hay maneras de tornar la experiencia en algo un poco más agradable. Una forma de hacerlo es tomar un momento para separar al niño de la zona más concurrida y hablar con él por un momento, responder preguntas o simplemente compartir un poco acerca de lo que se está comprando. Esto es una gran oportunidad para tomar un respiro, pero más importante aún, podría ser una oportunidad para demostrar estrategias activas de memoria.
Cuando un padre comparte brevemente con su hijo lo que quiere comprar, para quién, cómo elegir el regalo, y cómo se va usar está exponiendo al niño implícitamente a pensar en forma ordenada y a desarrollar habilidades para resolver problemas.Aunque gran parte del estrés de las fiestas proviene de los preparativos para el día del festejo, a veces la parte más agradable es todo lo que sucede justo antes. Incluir a los niños en los preparativos es una manera de empezar las celebraciones temprano ayudando a crear hermosos recuerdos y al mismo tiempo asistirlo en su desarrollo evolutivo

Saturday, December 15, 2012

Parenting During the Holidays is an Enjoyable Experience when Children are Included

The stress that many people feel during the holiday season may come as an unexpected challenge for families with young children. During this time the schedules and routines of the rest of the year change substantially. If these changes are enough to cause even the most prepared and patient of adults to feel stress and pressure then it could be expected that small children will inevitably feel some anxiety. Many parents do their best to try to adapt their parenting to the demands of the holiday season in hopes that their child will slowly understand the meaning of everything. However, the most effective strategy is to instead, adapt the way they celebrate the holidays to suit the needs of everyone in the family including the youngest children.



There is no underestimating the importance of consistency and continuity in the development of a child. Children gain a sense of security, comfort and trust from consistency. When a child grows up in an environment where this is respected, they can freely learn and express themselves without becoming preoccupied by uncertain schedules or unexpected events. They are given the patience to focus on the activity at hand and learn from it. When different family dynamics change during the holiday season it becomes even more important to stick to a child's routine. Because major changes can overwhelm children it is important to make them as seamless as possible. For example, though a child may not be eating in the same place they are used to from their schedule or time at home, they can still feel comfortable during meals by eating the same foods at the same time with someone who accompanies them in the same patient manner they are used to. Similarly, when it is time to change a diaper, despite being in a different place, the parents should keep the same familiar process of giving their child the privacy and attention they will be accustomed to. When there is no other option but to disrupt the rhythm in the life of a child, it is important to address to the child in a clear simple manner about what may have changed. This will greatly reduce anxiety a child may feel because they will trust that they are in the care of someone in control.



Adjusting the holidays season for the needs of a child does not mean letting the season pass without the child noticing any change, it means making sure that the child can participate in an age appropriate manner. It is very important for many families to share with their children the meaning and traditions of different holidays. Some parents expect that children will quickly pick up the meaning of different activities during the holidays such as reunions, gift giving and travel. However, if this is not presented to a child in a way they can understand they will be bewildered by who the old woman is pinching their cheeks or why everyone is staring at them when they are opening a box. A child will have a better sense of what different traditions mean when they are involved in activities leading up to the holidays such as choosing the wrapping paper or making a card for a certain relative. Also, letting them, without a crash course in crafts, make their own gift or try their hand at wrapping gives children a better perspective on what it means when they give and receive something from someone. They will begin to learn gift giving as an expression of love beyond the value of the gift its self. Similarly in their own life, they can learn about a holiday by being involved in decorations be it making them or choosing where to put them.


However, there are some less pleasant holiday traditions, such as shopping in crowded stores, that sometimes a parent may be unable to avoid making their child a part of. There are still ways for parents to make the experience more pleasant when there is no alternative but to have a child with them in a chaotic environment such as a mall. One such way is to take just a moment to separate the child from a more crowded area and speak with them for a moment, answer questions or just share a little bit about what they are shopping for. This is both a great opportunity to take a tiny breather, but more importantly it could be a chance to demonstrate active memory strategies. When a parent shares briefly with their child what they are there to buy, where they can find it and what they will use it for they are demonstrating problem solving skills.

Though much of the stress of the holidays comes from wanting to be prepared for when the big day finally comes, sometimes the most enjoyable part is everything that happens just before. Including children in the preparations is a way to start the holidays early by creating lovely memories while at the same time helping them in their personal development.


















Thursday, November 15, 2012

La Conducta de los Padres se Refleja en los Niños


Desde que nacen los niños aprenden del ambiente que los rodea. Las personas cercanas al niño participan de este proceso de aprendizaje Es a ellos a quienes los niños observan y también son ellos los que muestran al niño diferentes formas de ser constantemente. Los niños imitan o copian a sus padres en la forma que hablan, en los gestos y en la forma que se relacionan con otras personas. Este fase de aprendizaje crítico, conocido como modelado, ocurre constantemente y juega un papel importante en el comportamiento de los niños.

Muchos padres ven a sus hijos como pequeñas versiones de sí mismos y en cierta forma esto es cierto. Ellos se sienten orgullosos cuando ven que sus mejores cualidades se reflejan en el proceder de sus hijos, pero por otro lado les cuesta mucho aceptar que los niños también copian de ellos conductas no tan agradables. Los padres son el ejemplo continuo de la conducta del niño y como tal, deben reflejar en todo momento con su comportamiento el ejemplo que quieren que su hijo adopte.

El modelar un buen ejemplo para los niños no se va a reflejar en un cambio inmediato en su comportamiento . Para que el niño adopte el modelo al que se le expone necesita observar, asimilar y luego aplicar la conducta que ve y esto es un proceso que lleva tiempo. Esta es la razón por la cual paciencia y constancia son herramientas esenciales para los padres que quieren ayudar a sus hijos a modificar su comportamiento. Un niño que crece en un entorno con consistencia en sus rutinas, en las reglas que se usan en la familia, y en la forma en que se le habla, desarrolla seguridad y confianza en sí mismo y en los demás.

Los niños que crecen en un entorno con consistencia en la forma que son tratados, son más relajados y se sienten cómodos con el ritmo cotidiano para comer, dormir y jugar. Teniendo esto en cuenta, la consistencia en la rutina es una importante herramienta para los padres que quieren modificar un específico comportamiento de sus hijos.

Una forma sencilla de ser coherente en la forma de comportarse es cuando los padres enseñan a sus hijos a saludar a los demás. A menudo, cuando visitamos a amigos o familiares, sin importar la edad, los niños son sometidos a un curso acelerado en la etiqueta de saludo en el momento antes de tocar el timbre. Por otra parte cuando llega el momento de despedirse, muchas veces son físicamente obligados a abrazar alguien o que uno de los adultos levanten el brazo del niño haciéndoles hacer el gesto de adiós. A pesar de todo esto nada garantiza que el niño va a recordar estos rituales y mucho menos que colabore en cumplirlos la siguiente vez que esté en esa situación. La esperanza que todas estas expectativas se cumplan un instante antes de una nueva interacción sólo alimentan inseguridad y ansiedad.
Por otro lado, un niño que siempre ve a sus padres saludar a amigos, extraños y compañeros de trabajo recibe el mensaje que saludar es parte de la vida entre seres humanos y si a eso se suma una explicación paciente de la importancia del saludo, el niño adoptará el saludo como parte de interacción con otras personas.

Considerando la influencia del comportamiento de los padres en los niños, es importante que las personas que pasan tiempo con ellos, cuando los padres no están, tengan los valores y normas de conductas que los padres quieren que sus hijos tengan como ejemplo. Esta quizás es una de las condiciones más importantes para los padres cuando van a contratar a un profesional para hacerse cargo del niño en su ausencia . No sólo debe ser un profesional de confianza, además debe exhibir hábitos y valores que están en consonancia con los de la familia, lo cual es de suma importancia. Los estudios sugieren que el comportamiento o estado mental, como la depresión, de una educadora puede afectar a un niño.
Hay que tener en cuenta que un niño nunca deja de buscar a sus padres para obtener ejemplos sobre cómo modelar su propio comportamiento. Esto puede hacer a reflexionar a los padres sobre cómo un observador externo podría percibir su interacción con otras personas.
Aquí es donde los niños adquieren valores como la valentía, la integridad, la autenticidad, pero también, actitudes como la condescendencia, arrogancia, la soberbia. Los niños perciben matices en el comportamiento de sus padres.
Apreciar la importancia del trabajo y el establecimiento de metas son algunos de los valores, que sin proponérselo, pueden inculcar en sus hijos a través de su propia actitud ante la vida, sin necesidad de darle una conferencia de la importancia del trabajo en la vida de una persona. Del mismo modo, las sutilezas en algunas de las interacciones también puede influir al niño. Por ejemplo, si un padre trata a la educadora del niño diferente que a un amigo o familiar, pone al niño en la posición de no entender porqué algunas personas deben ser tratadas mejor que otras. Cuando los padres contratan a una ama de llaves, que pueden no tener los medios para rechazar un poco de trabajo extra, y a la que también le encargan el cuidado del niño están inculcando en sus hijos los beneficios de tomar ventaja de los demás. Cuando los niños crecen viendo la marca de ropa de sus compañeros antes de tomar la decisión de hacerse amigo de ellos no debiera sorprender que una parte importante de su educación estuvo en manos de alguien más interesado en lo superficial. Obviamente estos rasgos no son asimilados de un día para otro, los niños buscan patrones y consistencia incluso en las interacciones de los padres para encontrar el modelo de comportamiento.

Los padres a menudo consideran que para ser un buen modelo, tienen que convertirse en una persona completamente diferente cuando el niño está presente. Sin embargo, es imposible ser dos personas completamente diferentes. Desde edad temprana los niños pueden percibir esta dualidad. Algunos estudios han encontrado que los niños empiezan a comunicarse mediante la lectura de las expresiones faciales y pueden notar la diferencia entre una sonrisa sincera y una que esconde el dolor. Por esta razón, es importante que los padres sean auténticos en sus interacciones con los hijos. En un esfuerzo por proteger a sus hijos de malestar o tristeza , hay padres que prefieren mantener las conversaciones adultas lejos de los oídos del niño. Obviamente que para tratar situaciones más graves van a preferir más privacidad. Lógicamente que es saludable para a un niño no presenciar ese tipo de conversaciones, pero cuando los padres luego de una conversación muy seria o hasta violenta tratan de aparentar delante del niño que nada ha pasado terminan por confundir al niño. Además considerando la frustración de los padres de no poder esconder sus sentimientos reales, modelan ante el niño una conducta dual y falsa. Todo esto puede conducir a que el niño desarrolle un mecanismo de autodefensa ante situaciones serias.

En estas circunstancias lo mejor es decirle al niño que hay una situación especial y explicarle en forma breve y simple, y considerando la edad del niño, que a veces hay situaciones complicadas y no agradables, pero que los adultos van a tratar de solucionar el problema y asegurarle al niño que él va a estar bien.

A veces los niños son testigos de situaciones muy intensas, como una pelea a los gritos, o una tragedia. Especialmente en estos casos, es importante hacer frente a lo que está sucediendo y tranquilizar a los niños asegurandoles que todo esta bajo control y que finalmente todo pasará. Este tipo de conducta le está enseñando al niño cómo mantener el control durante situaciones difíciles. A menudo, los niños experimentan el lado más animado de las emociones, como la ira, la desilusión o incluso la felicidad extrema. Es importante tener presente que los niños pueden sentirse abrumados por las emociones buenas igual que por las emociones tristes o violentas y ambos casos pueden resultar en frustración y lágrimas, ya que aún no están familiarizados cómo se controlan o entienden esas emociones. Los niños también prestan atención cómo sus padres actúan cuando están frustrados, enojados o abrumados por la emoción. En resumen, un padre que golpea una puerta con ira inevitablemente tendrá en algún momento también un par de manos pequeñas golpeando una puerta. Por esta razón, es importante reconocer la existencia de situaciones que despiertan emociones negativas cuando es el momento apropiado, en lugar de tratar de esconderlas.

Comprendiendo el efecto del comportamiento adulto sobre los niños, les da a los padres la oportunidad de poner en práctica ellos mismos el cambio que quieren lograr en la conducta o hábitos en la vida del niño. Esto es especialmente importante cuando los padres se dan cuenta que hay algo que están acostumbrados a hacer que quieren cambiar o ajustar para ayudar a su hijo. Por ejemplo, cuando las familias cambian a una dieta saludable o tratar de establecer límites firmes. En estas circunstancias, es importante notificar primero al niño que habrá un cambio y explicar cómo será el cambio; entonces, los padres pueden modificar su comportamiento y mantenerse en la nueva rutina ayudando con su ejemplo a que el niño adopte el nuevo comportamiento más fácilmente.

Por ejemplo -Yo se que siempre te dejamos comer dulces cuando quieres, pero como es mejor para ti, de ahora en adelante vamos a cambiar, y los dulces los puedes comer después de la comida-.

A modo de aclaración siempre es importante tener en cuenta la edad y el nivel de desarrollo de un niño. Referir una situación a un niño significa explicarle algo en forma apropiada a su edad y a su desarrollo emocional. Los niños no tienen tienen la capacidad de procesar y entender cosas como la muerte, promociones o viaje, pero presentando esta situaciones de una manera paciente y simple lo ayudará a aceptar los cambios que esas situaciones presentan.
A los padres que conscientes de cómo su propio comportamiento influye en su hijo pueden pensar que solo siendo candidato a Premio Nobel no van a exponer a sus hijos a modelos inadecuados, deben recordarles que aprender de los errores es una de las lecciones más importantes como modelo de conducta. Cada persona es quien es.

Después de todo que mejor momento para hacer cambios positivos en la vida que cuando las consecuencias de las propias acciones afectan a la formación de una nueva persona.


Referencias:
 http://extension.missouri.edu/explorepdf/hesguide/humanrel/gh6115.pdf
http://www.marshfieldnewsherald.com/article/20120706/MNH04/207060367/Column-Caregivers-aid-early-childhood-brain-development

Thursday, August 2, 2012

Modeling Behavior: Little Versions of Us.

From the moment they are born, children learn by observing their surroundings.  Those close to the child are constantly participating in the process of learning. Children will notice those around them and will use them as an example of how to model their behavior. Children will imitate or copy their parents, in the way they talk, gesture and conduct themselves. This critical process of learning, known as modeling, is continually happening and plays a significant role in the behavior of children.

Many parents lightheartedly refer to their children as little versions of themselves and from a modeling perspective this holds true. Parents delight in seeing their best qualities reflected in the behavior of their children. Parent, on the other hand may fail to recognize when a child’s behavior reflect those traits they are not as proud of. Parents are the continuous example of behavior for the child and as such, should at all times reflect in their behavior the example they want their child to follow.

Modeling good examples for children will not immediately mark a turning point in the child’s behavior. Observing, interpreting and then applying what they are exposed to is a process that takes time. This is why patience and consistency are essential tools for parents to use in helping to modify their child’s behavior. When a child grows up in an environment with consistency in their routines, in the rules that are used within the family and how they are talked to, it gives the child a sense of security. Children who grow in an environment with consistency are more relaxed. They will feel comfortable with the rhythm in which they eat, sleep and play in. Keeping this in mind, parents who are looking to adjust a certain behavior will do so best by modeling the behavior they seek to instill in their child in the context of a routine.

A simple way to see the value of consistency and modeling at work is when parents teach their children to greet others. Often when visiting friends or relatives, no matter what age, children are subject to an accelerated course in greeting etiquette the moment before the doorbell is rung. Then, when they forget to say or wave goodbye they will either be forced into the arms of another person or will have their arm violently waved for them, and yet they will not change the next time around. Suddenly placing all these expectations an instant before a new or irregular interaction will only feed insecurity and anxiety. On the other hand, a child who always sees their parents greet friends, strangers and co-workers and is, within their routine, shown and patiently explained the importance of greeting will recognize acknowledging and greeting people as a part of the routine of interaction.

Considering the role modeling plays in a child’s life, parents should expect other persons who will spend time with their children to exhibit the kind of behavior they wish to see reflected in their child. This is perhaps one of the most important things for parents to keep in mind when seeking  a caregiver. They should not only be a trusted professional, but should exhibit habits and values that are in line with those of the family. There is no understating the importance of this. Studies suggest that the demeanor or mental condition, such as depression, of a caregiver can greatly affect a child.
It is important to consider that a child never stops looking to their parents for examples on how to model their own behavior. This may cause many parents to reflect on how an outside observer would perceive their own interaction with other people. This is where children pick up traits such as courage, integrity, conviction, but also, arrogance condescension, entitlement. Children perceive nuances in the behavior of their parents. Taking pride in hard work and setting goals are some traits parents may unknowingly instill in their children through their own attitude towards life, without having to resort to a major lecture. Similarly, the subtleties of some of grown up interactions can also resonate with a child. For example, if a parent treats a child's caregiver differently than they do a friend or relative, it is left to the child to try to make sense of why some people should be treated better than others. When parents choose to talk a housekeeper, who may not have the means to refuse a little extra work, into also caring for their child they are instilling in their child the benefits of taking advantage others. When children grow up looking at the brand of clothing of their peers before deciding to befriend them it should come as no surprise that for a major part of their upbringing they were cared for by someone more concerned with the superficial. Clearly these traits are not picked up from one day to another, but children will look for patterns and consistency even in their parents interactions to find behavior to model.

Parents are often concerned that to be a good model, they have to become a completely different person when the child is around. However, it is impossible to be two completely different people and even at an early age children can perceive this. Some studies have found that children begin to communicate by reading facial expressions and can notice the difference between a genuine smile and one that is hiding pain. For this reason it is important parents exhibit authenticity in their interactions.

In an effort to protect their children from discomfort or even sadness, parents will remove themselves completely from the vicinity of the child to have their adult conversation. Obviously, the more lively, animated or serious the situation the further removed they will be from the child. Clearly it is healthy to keep a child away from an adult interaction, but when parents then try to act as if nothing happened in front of the child they end up confusing the child. They may become even more frustrated at not be capable of hiding emotion as well as the example their parents set, or even worse they could develop that as their defense mechanism. In these situations it is best to patiently and in an age appropriate manner address when there is something out of the ordinary happening and the child will be alright.

Sometimes children are witness to either very intense or emotional situations such as an unexpected shouting match or a tragedy. Especially in these cases, it is important to address what is happening and reassure children things are under control and it will pass. This model for the child they can gain control even in a difficult situation. Often children will experience the more animated side of emotions, such as anger, disappointment or even extreme happiness. It is important to keep in mind children can be overwhelmed by good emotion as much as bad emotion and both may result in frustration and tears because they are not yet familiar with how one controls or understands those emotions. A child will pay close attention to how their parents act when they are frustrated, angry or overwhelmed with emotion. In short, a parent who slams a door in anger will inevitably have a tiny set of hands slam one on them. For this reason, it is important to address the existence of negative of really intense emotions when it is a good time and in an appropriate manner instead of trying to hide them.

Understanding the effect of modeled behavior on children, parents can take advantage when it comes time for any change. This is especially important to keep in mind when parents realize there is something they are accustomed to doing they want to either change or adjust to help their child. This often happens when families switch to a healthy diet or try to establish firmer boundaries and limits. In these circumstances it is important to first notify the child that there will be a change and what the change will be. Then, as parents model the routines and stick with them, the child will ease into the transition.

As a point of clarification, it is important to always keep in mind the age and level of development of a child. To address a situation to a child means explaining something to them in manner appropriate to their level. They may not even have the capacity to process and understand things such a death, promotions or travel, but by consistently presenting these things in a patient and consistent manner as they arise a child will become more comfortable with their own ability to deal with different kinds of change. Parents who acknowledge the degree to which their own behavior influences their child may be concerned that they should shoot for a Nobel Prize so as not to set a bad example for their child, should take comfort in the fact knowing learning from your mistakes is one of the most significant lessons they can be model. You are who you are. It is, of course, important to note there is no better time to make a positive change in life than when the consequences of your actions affect the formation of a new person.

References:
http://extension.missouri.edu/explorepdf/hesguide/humanrel/gh6115.pdf
http://www.marshfieldnewsherald.com/article/20120706/MNH04/207060367/Column-Caregivers-aid-early-childhood-brain-development

Wednesday, June 20, 2012

La Importancia del Gateo en el Desarrollo Infantil

         Uno de los hitos infantiles más comunes utilizados por los padres para iniciar una conversación es caminar. A pesar del progreso que los niños hacen todos los días, como abrir los ojos, reconocer a las personas, o girar la cabeza en la dirección de las voces familiares, las habilidades de motricidad gruesa (caminar, rodar, etc) parece ser el tema favorito de estas conversaciones. Si bien es imposible ignorar la satisfacción reflejada en el rostro de un niño al dar los primeros pasos, muchos padres tratan de apresurar a sus hijos para que caminen omitiendo la etapa del gateo, tan importante para el desarrollo infantil.
          Muchos padres relacionan la velocidad con que los niños desarrollan sus habilidades con el nivel de inteligencia y cuando ven a otros niños de la misma edad caminando, mientras que su hijo todavía no lo hace, se preocupan y piensan que algo está pasando o que a lo mejor su hijo se está retrasando en su desarrollo. Es cierto que el estudio de las diferentes culturas a lo largo de la historia demuestra que el desarrollo de las habilidades motoras en los niños es predecible y siguen una secuencia, sin embargo el tiempo que cada niño necesita para cumplir esas etapas es único para cada uno. Por esta razón, los padres siempre deben tener presente que los niños se desarrollan a su propio ritmo. Los padres que reconocen el desarrollo evolutivo que hay detrás del gateo , serán más pacientes y comprensivos del ritmo de desarrollo de sus hijos.
          Todas las habilidades motoras son importantes y su desarrollo requiere tiempo. Este proceso no ocurre de un día a otro. Volteando la cabeza a un lado los prepara para ver los objetos que llaman su atención. Esto los lleva a aprender a alcanzar y agarrar los objetos que llaman su atención. Alrededor de los seis meses de edad, antes de comenzar a gatear, los niños empiezan moverse con intención de llegar a la posición de sentado por sí mismo. Todas este proceso requiere tiempo y práctica. Cuando a un niño se le da la oportunidad de moverse libremente desarrolla estas habilidades naturalmente, por sí mismo porque sus padres confían que él puede hacerlo y respetan la necesidad del niño de practicar las nuevas habilidades todas las veces que necesite hacerlo.
          Usando las diferentes partes de su cuerpo, como moviendo las piernas o extendiendo sus brazos en forma periódica los niños desarrollan su capacidad física y mental para poder darse la vuelta por primera vez. Debido a que es un claro ejemplo de una de las primeras cosas que un niño hace por sí mismo, darse la vuelta por primera vez, es un hito que muchos padres recuerdan con cariño de la misma forma que recuerdan la primera vez que su hijo abrió los ojos En estos casos los padres no sienten que tienen que presionar a sus hijos para que lo logren ya que "enseñar" a un niño a darse la vuelta o abrir los ojos, no tiene sentido.
          Los padres deben ser pacientes y seguir otorgando a sus hijos la oportunidad de aprender por sí mismos cuando se trata de la etapa de gateo, porque gatear implica desarrollar y practicar diferentes habilidades para el desarrollo del niño. A lo largo de esta etapa el niño está aprendiendo a usar sus ojos, oídos, brazos, manos y piernas al mismo tiempo y en forma coordinada. A medida que aprenden a utilizar las diferentes partes de su cuerpo al unísono, comienzan a perfeccionar el equilibrio. Esto es un reflejo del fortalecimiento de la conexión entre los dos hemisferios de su cerebro. Esta conección es lo que permite al niño a dominar su coordinación ojo-mano cuando comienza a alimentarse por sí, por ejemplo al llevar la cuchara al plato y de ahí a la boca. Esta coordinación la necesitarán en el futuro al practicar deportes. Los padres que asumen que, después de un corto período de gateo, el niño está listo para ser enseñado a caminar ya sea guiándolo o sujetándolo desde abajo de los brazos para “hacerlo” caminar o montándolo en una andadera en realidad están socavando la capacidad del niño para caminar de forma natural.
           El gateo literalmente cambia la manera en que los niños ven el mundo. Durante este tiempo, aprenden a calcular las distancias entre ellos y los objetos que quieren alcanzar, una señal de que están desarrollando su visión binocular. Gateando los niños exploran su entorno en forma diferente, a través de su propia iniciativa y esto promueve el desarrollo de su visión periférica. Los niños también pueden calcular la altura y el volumen de objetos a distancia, así como pueden diferenciar entre los objetos que se pueden mover y los que están fijos. Gateando los niños empiezan a entrenar su visión para enfocar a una distancia de 30-40 cm, que es la distancia que se ubica un libro cuando están aprendiendo a leer y escribir.
          Además de la manera que ven su entorno, gateando los niños tienen la oportunidad de explorar las diferentes texturas y temperaturas de las diferentes superficies sobre las que se desplazan. A tan temprana edad la cantidad de experiencias sensoriales que un niño tiene está directamente relacionado con un mayor desarrollo cerebral. Esto no siempre se producen en las formas más obvias, por ejemplo, el rastreo se ha relacionado con la capacidad del niño para fomentar las habilidades de pensamiento abstracto que les ayudarán a entender mejor temas como la ciencia y las matemáticas. Incluso la comprensión del lenguaje se ve beneficiado por el gateo, ya que el niño aprende a usar ambos oídos al mismo tiempo (la audición binaural).
          En lugar de tratar de apresurar a su hijo a caminar, los padres pueden ayudarlo de diferentes maneras a que se desarrolle naturalmente. Como en todos los casos un adulto debe estar con el niño, pero a una distancia que le permita verlo y acudir si este necesita ayuda, y que al mismo tiempo el niño se sienta seguro y cómodo. Para gatear los niños deben disponer de un área segura y limpia lo suficientemente grande para que el niño sea capáz de moverse libremente. La Dra. Emmi Pickler recomienda un área más grande que una cuna, donde el niño pueda estar por durante largos períodos de tiempo. La Dra. Emmi Pickler considera que la "oportunidad de moverse" es tan importante como que se muevan “cuando ellos quieran” (Fundación de conciencia sensorial Boletín Número 14 con extractos del libro primero de Emmi Pikler.). En este área pueda haber unos pocos juguetes apropiados para la edad que los pueda alcanzar y los pueda usar en una forma segura. Se recomienda vestir a los niños con ropa cómoda que les permita moverse libremente gateando ya sea dentro o fuera de la casa. Un par de mantas grandes limitadas por algún tipo de límite físico en la mayoría de las superficies al aire libre puede proporcionar un lugar limpio y seguro para que un niño gatee. Es importante que los padres tengan en cuenta que al mismo tiempo que un niño está aprendiendo nuevas habilidades, continúa constantemente practicando las que ya conocen. Respetar la etapa de gatear de un niño le da la oportunidad de hacer un esfuerzo para alcanzar los objetos que quieren tomar, o moverse hacia donde quiera ir. Este esfuerzo puede ser difícil o incluso frustrante para ellos, pero finalmente les da la satisfacción de “Mira lo hice yo solo”

Referencias:
"What's going on in there" How the Brain and Mind Develop in the First Five Years. Lise Eliot, Ph.D. Bantam 1999

El Gateo  Carlos Manuel Jimenez Trevi
ño
Editorial Trillas S.A. De C.V January  2010

Wisdom of the body Moving (an Introduction to Body- Mind Centering
Linda Hartley, Berkeley Ca. 1994

http://www.rieperu2021.com/gateo-incremeta-desarrollo-neurologico/

Sensory Awareness Foundation Bulletin Number 14 with excerpts from Emmi Pikler’s first book. Winter 1994

Tuesday, June 5, 2012

Crawl Before You Walk: More Than Just a Saying.



One of the most common childhood milestones used by parents to initiate conversation is walking. Despite the progress that infants make every day, such as opening their eyes, recognizing people, or turning their heads in the direction of familiar voices, gross motor skills (walking, rolling over, etc.) seem to be the favorite subject of these conversations. While it is impossible to ignore the sense of accomplishment on a child's face as they take their first steps, many parents try to rush their child to this milestone and end up ignoring the importance of crawling to their child's development.


The speed at which a child develops certain skills is incorrectly perceived by many as a measure of their intelligence. In particular when parents see other children of the same age walking while their child is still not, they may worry that their child is somehow behind. It is true that the study of different cultures throughout history shows that the development of motor skills in children is predictable and follow a sequence, however the time frame for these stages is unique to each child. For this reason, parents should always keep in mind that children can only be expected to develop at their own pace. Parents who recognize that there is more than meets the eye happening during the crawling stages, will be more patient and understanding of the pace of their child's development.

All motor skills are important and the development of them requires time. This processes does not occur from one day the next. Turning their head to one side prepares them to see objects that call their attention. This leads to them learning to reach, grab and grip objects that catch their attention. All these skills require time and practice. A child who is given the opportunity to move freely will develop these skills little by little on their own because they have been given the trust and opportunity to practice. Through using different parts of their body such as twitching their legs or extending their arms out periodically children are

exercising both their physical and mental ability to be able to roll over for the very first time. Because it is such a clear example of one of the first things a child does on their own, rolling over for the first time is a milestone that many parents remember fondly in the same way they will recall their child opening their eyes for the first time. In these cases parents do not feel like they have to rush their children to hit these milestones because “teaching” a child to roll over or open their eyes makes no sense. Parents should continue to exercise this level of consideration for their child's ability to learn on their own when it comes to the crawling stage because of the many skills that are being developed during this time.


Parents should be especially patient throughout this stage because crawling is the external reflection of all of the different ways in which a child is internally developing. Throughout this stage a child is learning to use their eyes, ears, arms, hands and legs all in unison and coordinated with each other. As they learn to use the different parts of their body in unison, they begin to learn and perfect their balance. This is a reflection of the strengthening of the connection between the two hemispheres of their brain. This connection is what enables the child to master their hand-eye coordination from when they begin to spoon feed themselves to later in life when they may become involved in a sport. Parents who assume that, after a short period of crawling, a child is ready to be taught to walk, either by a parent holding them up or a walker, are actually undermining their child’s ability to develop naturally.

Crawling literally shapes the way that children see the world. During this time learn to calculate distances between themselves and objects that they want to reach for, a sign that they are developing their binocular vision. Through crawling children explore their environment through their own initiative and this directly leads to them developing their peripheral vision. Children will also be able to try to tell the height and volume of objects at a distance as well as differentiate between which objects can move and which ones are stationary. A child will train their vision to focus on a distance of 30-40 cm, which is the distance that it is recommended a child place a book when they are learning to read and write.

In addition to the way they see their environment, they are able to experience the difference in the texture and temperature of different surfaces. At such a young age the amount of sensory experiences a child has is directly related to greater brain development. This does not always occur in the most obvious ways, for example crawling has been linked to a child's ability to foster the abstract thinking skills that will help them better understand subjects such as science and mathematics. Even the understanding of language is affected during the crawling stage as they learn to use both ears at the same time (binaural hearing).

Instead of trying to rush their child into walking, parents can help them develop naturally by facilitating them throughout this stage in several different ways. An adult should be present with the child by remaining at a nearby, not necessarily always engaged with the child, but close enough so that the child feels safe and comfortable. Children should be allowed a safe and clean area big enough for the child to be able to move freely. Emmi Pickler stressed that an area larger than a crib is recommended for the child to be in for extended periods of time because the “opportunity to move” is just as important as “when they want to.” (Sensory Awareness Foundation Bulletin Number 14 with excerpts from Emmi Pikler’s first book.) This area could contain a small amount of age-appropriate clean toys that the child can play with, reach for and safely put in their mouth. Children should be dressed in comfortable clothing that allows for them to move freely be it inside or outside. A couple of big blankets limited by some kind of physical boundary on most outdoor surfaces can provide a clean and safe area for a child to crawl. It is important for parents to keep in mind that as a child is learning new skills, they are constantly practicing and mastering those they already know. Respecting a child's crawling stage gives them the opportunity to make an effort to get what they want to reach, or go where they want to go. This effort might be challenging or even frustrating for them, but it gives them the satisfying feeling of, “I did it all by myself.”


References:

"What's going on in there" How the Brain and Mind Develop in the First Five Years. Lise Eliot, Ph.D. Bantam 1999

El Gateo  Carlos Manuel Jimenez Trevi
ño
Editorial Trillas S.A. De C.V January  2010

Wisdom of the body Moving (an Introduction to Body- Mind Centering
Linda Hartley, Berkeley Ca. 1994

http://www.rieperu2021.com/gateo-incremeta-desarrollo-neurologico/

Sensory Awareness Foundation Bulletin Number 14 with excerpts from Emmi Pikler’s first book. Winter 1994

Thursday, May 3, 2012

Empezando a Dibujar



Ni bien un niño marca un papel con una crayola los padres tratan de interpretar qué es lo que quiso dibujar y como con todas las cosas nuevas que el niño hace lo celebran como un acontecimiento familiar. Sin embargo para el niño, es el proceso de hacer la marca lo que más disfruta. Cuando un niño empieza a dibujar no lo hace con la intención de representar algo que ve, lo que realmente está haciendo son garabatos.

Más allá de la alegría que ocasiona a los padres las primeras incursiones en el arte de sus hijos, los garabatos son el comienzo de una nueva etapa evolutiva y el proceso del control de las habilidades motoras finas.

En un principio, generalmente alrededor  de los años de edad,  los garabatos de un niño son marcas  hechas al al azahar y esporádicas. De hecho en un primer momento el niño no siempre mira el papel sobre el que está marcando  y pareciera que no se da cuenta exacta de las marcas que está creando. Todo esto es normal en niños que todavía no han desarrollado sus habilidades motoras finas y no hay necesidad de presionarlos con sugerencias o comentarios. Es mejor para el niño si los padres son pacientes y le dan la oportunidad de experimentar la textura de la crayola deslizándose sobre el papel. Pronto el niño empezará a notar que las marcas que quedan en el papel son el resultado de los materiales que está usando, pero para que ésto pase los padres deben dejar que le niño experimente moviendo sus brazos y observe lo que está haciendo. Durante este etapa no debiera esperarse que el niño dibuje algo definido.

De la misma manera que un niño descubre que sus extremidades son parte de su cuerpo y que tiene control sobre ellas , descubre que tiene la habilidad de mover y controlar objetos y empieza a enfocar su atención en sus garabatos. El niño llegara a descubrir que el movimiento de sus brazos y manos tiene relación con lo que ve en el papel y se dará cuenta, con satisfacción, que tiene control sobre las marcas en el papel.  Teniendo en cuenta que  las habilidades motrices finas son necesarias para que un niño sostenga una crayola  presione sobre el papel, mantenga el papel sobre la mesa con la otra mano y hacer las marcas que él quiera , es importante considerar que cada niño necesita hacerlo usando más o menos tiempo, y ésto hay que respetarlo . En esta etapa de evolución se está desarrollando su coordinación viso- manual , así como su control visual. Por esta razón, es importante el niño tenga la libertad de repetir tantas veces como necesite esta practica sin interrupciones.

Los garabatos reflejan la evolución del control de un niño sobre su cuerpo. Cuando los padres se abstienen de dirigir la mano del niño o corregir sus dibujos respetan el proceso evolutivo del niño.

Es importante tener muy claro que, en las primeras etapas, los garabatos son más una representación del control de un niño sobre su cuerpo y no una expresión artística o emocional. Los padres deben evitar confundir al niño con cumplidos. Hacerlo  sería similar a alabar a un niño por la simetría de una zanahoria a medio comer cuando se termine de comer. En lugar de esperar a que el niño "termine”" un dibujo, los padres deben enfocarse en estar presente cuando el niño está haciéndolo y demostrar su apoyo e interés en el bienestar del niño creando un ambiente de confianza.

Muchos padres tratan de enseñar a sus hijos a dibujar cosas simples, como personas, el sol o animales. En las primeras etapas, teniendo en cuenta que un niño tiene muy poca comprensión de lo que son “cosas",  darles clases de dibujo, es casi no tomar seriamente el desarrollo del niño .Cuando  un niño comienza a dominar sus habilidades motoras finas y a tener mejor control sobre  los materiales,  empieza a representar cosas que ve en la vida diaria.

Los padres no protegen la creatividad de niño cuando les “muestran” como dibujar cosas o los refieren a otros ejemplos como fotos u otros dibujos.. Estas comparaciones son poco razonables y frustan al niño quien pierde la iniciativa de interpretar lo que ve por sí mismo al no poder igualar su dibujo al modelo. Aún cuando los niños pidan que se les de un ejemplo de lo que quieren dibujar, los padres deben animarlos a que ellos dibujen a su manera y asegurarles que la forma que ellos hacen el dbujo está bien y remarcarle que cada uno dibuja diferente.

Cuando el padre está presente, demostrando genuino interés en lo que el niño está haciendo , éste finalmente  va a deja de insistir y se enfocará en su dibujo. Alrededor de los 3 ó 4 años de edad, de la misma manera que empiezan a querer atarse los zapatos o abotonarse la ropa solos también manifiestan claramente su deseo de dibujar sin ayuda.

Es fundamental no perder de vista la importancia de la etapa del garabateo. De la misma manera que cuando el niño empieza a hacer garabatos, la paciencia de los padres es requerida lo es también en la siguiente etapa cuando controla más sus movimientos   Dando a un niño la oportunidad de esmerarse en dibujar una jirafa o una persona es uno de los primeros formas de resolver problemas solos. Este esfuerzo lo  va a ayudar a sentar las base para solucionar situaciones a medida que crezcan.

Hay que tener muy presente el nivel de desarrollo del nino cuando se considera qué tipo de materiales se les van a presentar. Aquí, el énfasis debe ser puesto en el proceso. Muchos padres prefieren presentar a los niños libros para , colorear o pintura para usar con los dedos.  En el primer caso de los libros para colorear, cabe preguntarse ¿cómo pueden esperar los padres que un niño  coloree dentro de las líneas, si ni siquiera han tenido la oportunidad de dibujar algo por sí mismos? En el caso de la pintura con los dedos el niño primero tiene que saber que es pintura, y luego aprender a usarla con sus dedos y poder diferenciar que es lo que esta bien pintar y qué es es lo que no está bien. Algunos padres les dan pintura a los niños para conseguir una foto “graciosa” del chico con toda la cara pintada. Sin embargo el niño no tiene forma de evitar esta falta de respeto que no lo beneficia para nada. Por todas estas razones los mejores materiales para que los niños usen cuando empiezan a experimentar con garabatos y dibujos son los crayolas (sin envoltorio) La arena u otras superficies son buenas opciones para practicar las nuevas habilidades l Considerando toda la información a la que hay acceso y a las exigencias de la realidad que enfrentar los padres, es importante tener presente que siempre se está a tiempo para modificar las actitudes, horarios y rutinas de modo que beneficien a los niños.


En el caso de garabatear y dibujar lo más importante que un padre puede hacer es ofrecer apoyo  y un lugar donde el niño pueda moverse libremente sin preocupaciones por lo que pueden o no pueden tocar o manchar,  Cuando un niño ha terminado su trabajo, los padres deben involucrar al niño en el proceso de recoger y guardar  lo que ha hecho, esto le permitirá saber al niño que lo que hacen es respetado y  al mismo tiempo aprender a respetar  el trabajo de otros.

Monday, April 16, 2012

The Importance of Scribbling to Childhood Development

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From the very first mark that a child makes on a piece of paper parents are already trying to guess what the child is trying to draw. As with any milestone, parents will immediately shower the child with compliments about what they have put on paper. From the child’s perspective, what they enjoy more is the process. When a child is beginning to draw they are not trying to make a representation of something that they saw. Instead, what they put on paper is known as scribbles. Beyond the joy that having some artwork made by a child can be for parents, the act of scribbling is the beginning of a new stage of development where the child begins to control their fine motor skills. 

At the beginning, usually around two years of age, a child’s scribbles may resemble random sporadic marks. In fact at first a child may not look at the paper or even seem to realize that they are making any marks at all. This is normal for a child who has still not begun to develop their fine motor skills and there is no need to try to rush them. At this stage parents should be patient while the child learns the feeling of the materials such as the softness of the crayon and the smoothness of the paper. Soon the child will also begin to notice that the marks that are left on the paper are a result of the materials. This can only happen when the parents allow the child the freedom to move their hand back and fourth on the paper and observe what they are doing. At no point during this stage is it essential that they draw a stick figure. 

In the same way that a child begins to discover their limbs as part of their body that they have control over, they will similarly begin to recognize their ability to move and control objects. This is reflected as they become more focused on their scribbles. When they are ready, a child will discover that the motion of their arms has some relation with what they are seeing on the paper. This will bring them the joy of realizing a new extent of control that they have. The will express this joy through repeating the same movements, trying to make the same kind of mark or making bigger ones. Considering how fine motor skills are necessary for a child to hold a crayon, to press down with it on paper, to keep the paper steady and then to try to make it do what they want, it is important to allow them the time they need. At this stage they are developing their hand-eye coordination as well as their visual control. For this reason it is important to give them the freedom to repeat as many times as they need without intervening with new materials or drawing lessons.

Recognizing how scribbling reflects the growing understanding of a child’s control over their body, parents can play a role in facilitating the process. Parents should stay away from directing the child’s hands or correcting their drawings at any stage. This gives the child the opportunity to let their skills develop naturally at their pace. It is important to have very clear that, in the early stages, scribbles are more a representation of a child’s control over their body and not yet an artistic expression of emotion. Parents should avoid confusing the child by ascribing qualitative values to the drawings themselves. Doing so would be similar to praising a child for the symmetry of a half eaten carrot when they are done eating. Instead of waiting for the child to “finish” a drawing, parents should focus on being present during the process through passive interaction. This will demonstrate their support and interest in the child’s well being and will create a trusting environment for the child.

Many parents will try to teach their children how to draw simple things such as people, the sun or animals. At the earliest stages, considering that a child has very little understanding of what “things,” are. Carrying out drawing lessons is, at the very least, dismissive to the child’s development. As a child begins to master control of their fine motor skills and gains better control over the materials as well, they will begin to try to draw things meant to represent what they see in real life. Almost as if to protect a child’s natural creativity, parents should avoid instructing them how to draw things by doing demonstrations or referring them to other drawings or pictures. Such comparison and unreasonable expectations will only create frustration for a child who will lose the initiative to interpret what they are seeing for themselves and will only be concerned with how much their drawing looks like what it should look like. Though many children will demand an example or help, parents should always encourage a child to draw what they want to draw how they want to draw it. So long as the parent is present, demonstrating their full interest in seeing the child do their drawing, the child will eventually stop insisting and focus on their drawing. At around 3 or 4 years of age, when children begin to want to tie their shoes or button themselves, they will begin to insist that they can draw things by themselves too.
  •  "Giving a child the opportunity to struggle trying to draw a giraffe or a person is one of the first exercises they will get in problem solving."

It is critical not to lose sight of the importance of each stage of scribbling and drawing. Just as important as it is in the early stages to let a child become familiar with themselves and their materials, at the later stage it is equally important to have patience. Giving a child the opportunity to struggle trying to draw a giraffe or a person is one of the first exercises they will get in problem solving. This struggle will help build a foundation of problem solving skills that they will require as they grow up.

It is also important to keep in mind the level of the child’s development when considering what kind of materials to give them. Here the emphasis should be put on the process. Many parents start off with either coloring books or finger paint. In the case of coloring books, how can parents expect a child to color within lines if they haven’t even had the opportunity to draw one for themselves? In the case of finger painting a child will need to learn what paint is, they will need to learn to use it with their fingers, which requires them to know what fingers are, they will need to learn where it is okay and not okay to get the paint… all of this they will have to learn before they can attempt a scribble. Some parents will value finger paint as “messy baby makeup” for an excuse to take a cute picture. The child, on the other hand, will have no way of stopping this level of disrespect that is not benefiting them in any way. For these reasons, the best materials to use for drawing on paper are a few crayons (without the paper wrapping). Children can also be encouraged when they scribble on sand or other age appropriate materials.

Of course, considering all the information out there, and the realities of the demands of parenting, it is important for parent sot keep in mind that it is never too late to modify attitudes, schedules and routines to the benefit of a child. In the case of scribbling and drawing the most important thing a parent can do is to patiently offer support in a place where the child is free and safe to move around without concerns over what they can or cannot touch etc. When a child has finished their work, parents should involve the child in the process of storing or sharing what they have done, this will let the child know that what they do is respected and will model for them how to respect the work of other.


References:

Lowenfeld V, Brittain WL, Creative and Mental Growth. 5th ed. New York, NY:
The Macmillan Company; 1970.

Levick M, See What I’m Saying: What Children Tell us Through their art. Dubuque, IA: Islewest Publishing; 1998

Winner E, Invented Worlds. Cambridge, Mass: Harvard university Press; 1982